miércoles, 25 de julio de 2012

MUGA, UNOS CLÁSICOS MUY MODERNOS


Los vinos de Muga, la bodega riojana del histórico Barrio de la Estación de Haro, son referentes clásicos de vinos con marchamo de calidad. Es infrecuente – por los elevados costos - que las bodegas cuenten con toneleros  propios que fabrican sus barricas y tinas con robles secados en sus instalaciones durante años a la intemperie,  o  fermenten sus vinos en grandes fudres de madera,  y clarifiquen con clara de huevo como antaño se hacía. 



 Excelencia  se llama al motivo por el que tengo entre mis vinos favoritos dos tintos de Muga – ya míticos -, ambos bien distintos: Gran Reserva Prado Enea,  auténtico clasicazo  y  Torre Muga un formidable rioja muy  moderno. Mi respeto por sus vinos – no importa el color -, es pareja  a  la que siento por la familia de bodegueros. La nueva saga de gestores  – savia nueva -, son hijos de los hermanos Juan y Manuel Muga. Sentí la inesperada perdida - pocos años atrás -, del presidente de la bodega Manuel Muga. El repentino deceso de este autentico gladiador en la defensa del vino riojano, no desanimó al resto de la familia (más allá del dolido sentimiento familiar por tan sensible pérdida… y de orfandad que afligió a su hermano Juan), para continuar el legado de tres generaciones de actividad  vitivinicultora  y de vocación exportadora de la bodega. Para este fin, los más jóvenes  incrementaron  la frecuencia  viajera  con objeto de  visitar nuevos y viejos clientes.  Porque es una realidad que los vinos de Muga pueden encontrarse en más de medio centenar de restaurantes y tiendas especializadas del planeta vino,  y que cuentan con el reconocimiento de multitud de premios de instituciones profesionales y revistas especializadas. Yo mismo lo he podido comprobar en países europeos, donde por motivos de trabajo he viajado con relativa frecuencia. También están bien posicionados en el complicado mercado estadounidense, nuevo ‘El Dorado’ para nuestras marcas de vinos de calidad. Visito con frecuencia  la ciudad de Nueva York donde reside una de mis hijas. En una de mis estancias en La Gran Manzana, ojeaba las paginas dedicadas a la gastronomía del diario New York Times, y pude comprobar las elogiosas referencias - foto incluida -, de la presentación de un tinto de Muga, en una de las vinotecas  que crean tendencia  en la ciudad de los rascacielos.
  
ESPACIO TORRE MUGA

El moderno Espacio Torre Muga es un proyecto  del arquitecto Iñaki Aspiazu (también autor de la inconfundible bodega de Baigorri). El edificio - orgullo de la familia -, es un homenaje a su emblemático  vino homónimo. Lo integra  un área para la recepción de visitantes,  que incluye tienda y amplia sala de catas. Su espacio superior lo corona a modo de guirnalda (me recuerda la girnaldina de Piazza Grande de Módena) la emblemática Torre Muga. Aspiazu apuesta estéticamente  por la madera, que nos recordarán los tostados de la tonelería;  la piedra que nos invita a  descubrir la compleja mineralidad de sus vinos, y el  cristal que nos mostrará su limpio color.
En este acogedor Espacio tuve la oportunidad de probar dos vinos. El primero de ellos lo conozco muy bien porque todos los finales de año Muga lo presenta en primicia en Primer, el Salón de los Vinos de Maceración Carbónica. Se trata del tinto  Muga Maceración Carbónica,  que es un vino recién nacido y auténtica sinfonía todofruta. Nunca me defrauda, pero me gustó más si cabe, cuando lo encontré ‘más hecho’ con unos meses más de vida. El segundo de los tintos no lo había probado anteriormente;  es la elaboración alta de gama de la bodega. A esta escasa rareza enológica  la bautizaron Aro - sin hache -, en homenaje a la capital del vino de Rioja. Aro es un vino de alta expresión que tiene su origen en cepas seleccionados de Tempranillo y Graciano de más de 60 años. Pero esta es harina de otro costal… y en otra ocasión con más tiempo y espacio les hablaré de estos dos vinos, que quizá  sean  el ‘alfa y omega’ de los tintos de Muga.

LOS VINOS

En esta ocasión, les presento dos vinos tranquilos –  blanco y rosado -, y un espumoso hecho con los varietales  blancos aprobados por la D.O.ca. Rioja. Los tres son muy adecuados para este tiempo canicular.  Desearía que les gustaran tanto como a mi.

Muga Blanco 2011 Fermentado en Barrica

Es un vino blanco resultado del ensamblaje mayoritario de Viura con una mínima aportación de Malvasía.  Presenta un bonito color amarillo. Los aromas primarios de flores y frutas blancas quedan respetados por los sutiles matices del roble donde ha fermentado.   En boca  aparece  de nuevo la fruta blanca. Finaliza con un paso de boca fresco, largo y sabroso



Muga Rosado 2011

Garnacha es la variedad principal (más de la mitad de la mezcla),  de este inconfundible  rosado. Lo complementan  un 30% de Viura y una mínima aportación de Malvasía . El año 2011 ha sido especialmente caluroso y seco. Por ese motivo la Garnacha se ha vestido de sus mejores galas  y nos ha regalado su mejor versión. Formidable añada y mejor ensamblaje  de un vino sumamente fresco, muy frutal y dotado con la elegante acidez de manzana (de sidra), característica   esta última, aportada  por la fermentación de las uvas en tinas de madera  y la permanencia  del vino en  contacto  con sus lías finas. 




Cava Conde de Haro

Excelente cava riojano, que no desmerece las mejores elaboraciones del Penedés. Hecho en base a los mismos porcentajes de Viura  y Malvasía  que sirvieron de coupage al blanco fermentado en barrica.
El Cava Conde de Haro es una elegante  elaboración blanc de blancs - Brut Nature - donde las miríadas de diminutas burbujas ascienden del fondo de la copa formando un interminable rosario. Su amplia frescura, su delicadeza floral y frutal, unida a una elegante acidez de cítricos,  le hacen muy  largo y sabroso.




 MUGA PRESIDE LA FUNDACIÓN PARA LA CULTURA DEL VINO

Eduardo Muga es el nuevo Presidente de la Fundación para la Cultura del Vino en sustitución de José María Fonseca (Terras Gauda). Fonseca ha presidido durante los dos últimos años una de las entidades  vitivinícolas   más importantes  del país. Bodegas Muga fue fundada el año 1932 y se  incorporó a la  Fundación en el año 2009.
La Fundación para la Cultura del Vino (www.culturadelvino.org)  es una institución privada  sin ánimo de lucro. Sus principales objetivos son: generar conocimiento sobre el mundo del vino y sus  técnicas de elaboración. Promover el consumo moderado de vinos de calidad,  y comunicar  su importancia  como patrimonio cultural.
El compromiso de Eduardo Muga al frente de la Fundación se centrará en las actividades    ya consolidadas, como son los prestigiosos Encuentros Técnicos Enológicos, la edición de la revista Terruños, y las fastuosas catas  de El Sabor de los Grandes. Eduardo Muga desea poner en marcha nuevos proyectos que potencien la difusión de la cultura del vino en colaboración con instituciones de la cultura y del arte. También espera poder ganar mayor presencia en Internet  y las redes sociales.
La Fundación está integrada por siete patronos: el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente,  Bodegas Julián Chivite, Bodegas La Rioja Alta, Bodegas Terras Gauda, Bodegas Muga, Bodegas Vega Sicilia y Vinos de los Herederos de Marqués de Riscal (que ostenta  la vicepresidencia   de la Fundación).